Chicozapote
Manilkara zapota
Es de Campeche, pero comparte su hogar con vecinos de otras regiones de América.
Su historia
Del chicozapote sale el chicle de verdad: se le hacen cortes en zig-zag en la corteza y por ahí escurre una lechita blanca y pegajosa que, ya seca, era la base de la goma de mascar. En Campeche había miles de chicleros que se internaban en la selva a sacarlo. Su madera es tan dura que los mayas la usaron para las vigas de sus templos, y algunas siguen puestas después de más de mil años. Además da una fruta redonda, café y muy dulce.
¿Dónde vive?
Selva alta y mediana perennifolia y subperennifolia, y vegetación secundaria madura; tolera suelos pedregosos y algo de sequía. En Campeche es común en la selva del centro y el sur del estado, sobre todo en la región de Calakmul.
En Campeche se le ha visto en estos municipios:
- Calakmul
- Candelaria
- Champotón
- Escárcega
- Hopelchén
Para quien quiera saber más…Versión para expertos
Árbol de copa densa y oscura y madera extraordinariamente dura y resistente a la pudrición y a las termitas: los mayas la usaron para los dinteles de sus templos, y muchos siguen enteros después de más de mil años. De su tronco se saca el chicle, un látex blanco que se obtiene haciendo cortes en zig-zag en la corteza y que fue la base original de la goma de mascar; en el sur de Campeche, la recolección de chicle por los chicleros movió la economía durante buena parte del siglo XX. Su fruto, redondo y de pulpa café y dulce, se come fresco. La UICN lo considera de Preocupación Menor: es común y de amplia distribución, aunque el sangrado mal hecho puede matar al árbol.